martes, 12 de mayo de 2020

Historias Nacozarenses pt.2 Carta para mi.


Sensación de libertad e impermanencia

Partí de Ciudad Monstruo por un mes hacia un pueblito en Sonora donde daría por segunda vez, el taller de cine documental y tenía la potente motivación de terminar allá de escuchar unos audios de mi documental y escribir mi tesis teórica para darle cran por fin a la maestría. Recuerdo estar nerviosa sobre mi colega de trabajo, él y la brujita de la luz tuvieron un encuentro extraño e iba muy predispuesta sobre su carácter y maneras de ser como docente.

La neta no quería pasar un mes con alguien que considero manipulador y medio perverso haciendo algo que considero super noble y brutalmente bello, que es enseñar cine a seres humanos abiertos a la posibilidad de amar lo cinematográfico y particularmente el cine documental (que es mi mero mole).
Dejé que el tiempo definiera mi posición sobre su espíritu y no toqué más el tema, excepto en el aeropuerto antes de partir, que terminé por confesarle a Trillo algunas de mis intrigas sobre el carácter de este individuo, esto, mientras el señor en cuestión recibía a una española que llegaba para rentarle su depa unos días, y Trillo y yo tomábamos un expreso en la sala de espera de Aeroméxico, previo a que todo lo del Covid-19 estallara. Me dijo que le preocupaba un poco la afinidad de personalidades pero que todo estaría bien. Me calma mucho ese man, así que decidí hacerle caso, además es el jefazo y sé que la sinceridad es la mejor política en este caso.

Llegando a Nacozari me sentí como en casa, todo el mundo me recordaba del primer taller, y de pronto todas mis preocupaciones se desvanecieron entre carne asada y charlas con la gente del pueblo.

Me toco el mismo cuarto de la última vez y desempaqué como si fuera cualquier cosa, comenzamos nuestras rutinas, a planear la convocatoria del taller, a entrevistar a los posibles candidatos, casi todxs mujeres y a planear filmaciones con los chicxs de las generaciones anteriores.

Edson, el colega perverdsón, en realidad pasó la mayoría del tiempo encerrado editando, porque además de profe, es editor del taller y mientras tanto, Trillo se encargaba de todo lo de producción, administración y relaciones públicas.

Vinieron los jefazos de GM los primeros días del taller a unos festejos que tenía el pueblo y todo marchaba normal, incluso con todo y los comentarios de los directivos sobre el color de mi cabello (rojo) y mi vestimenta reveladora, todo estaba en calma. Claramente entiendo el protocolo y la imagen que tienen que dar al mundo, pero vaya, fue gracioso estar por primera vez en una posición donde esos detalles tienen importancia. Unas por otras, además estoy ahí para hacer cine y comunidad cinematográfica y eso rebasa cualquier critica que tengan personas que solo veo dos veces al año. Trillo tuvo todo el tacto del mundo para pasarme ese mensaje y se lo agradecí, después esto será importante porque tuvimos otra plática sobre el desempeño de Edson y el mío bajo este contexto y en lo que viene del taller. Ya contaré más adelante algo al respecto.

Volviendo al relato… Trillo estaba en eso, yo estaba acoplándome al ritmo del pueblo, salía a caminar casi todas las mañanas, a hacer foto y video, el taller por la tarde y chamba de escritorio por las noches, las primeras estaba super decidida en retomar la escritura de la tesis, pero después de cenar y jugar continental con los mushashxs, el home office etc.…, como que no tenía mucha energía para más.

Ya para ese momento, que no habían sido más que un par de días, tenemos rutina, amigos, chamba, cine, algo de drama con los directivos… -vida, tú y yo… todo bien-, hasta que un fin de semana Trillo se lanza a Douglas, Arizona con el jefe de jefes a una suerte de hike por las montañas y cuando volvió un par de días después estalló todo lo de la pandemia.

A ver, me senté un momento en mi cama, sobre dos cobertores rojo Grupo México, y pensé; en contexto… estoy super lejos de Ciudad Monstruo y no recibo muchas noticias porque mis fuentes pretendo que sean muy serias y las tengo bloqueadas y censuradas mientras estoy fuera. Nos íbamos enterando poco a poco. Mis únicas “fuentes” por así decirlo eran Edson y Trillo, ambos, se informaban de distintos medios y platicábamos sobre el tema, pero nos sentíamos algo ajenos los primeros días, hasta que a Edson le cancelaron el vuelo a París, donde se encontraría a su novia alemana con la que planeaba quedarse indefinidamente. Luego en Casa Grande -que es donde damos clases- sacó el primero de muchos comunicados sobre la suspensión de actividades y CHINGESUMADRE eso vaya que nos movió todo el suelo, el mes del taller se había modificado por completo, no sabíamos donde estábamos parados respecto a la chamba (money wise also), a la estadía, al regreso, porque los vuelos estaban suspendidos también… una de las chicas de administración de Casa Grande nos quería ya mandar de regreso por tierra hasta México desde Sonora. Nu mames una puta locura que en cuestión de días se fue desatando.

Por un lado, agradezco un chingo y fue un privilegio vivir estos primeros momentos lejos y con esta gente porque finalmente resolvimos continuar las clases individualmente y hacer sesiones con los alumnos que avanzaran en sus proyectos documentales, por otro lado, la rebeldía y poco conocimiento que teníamos de cómo se estaban desenvolviendo los sucesos en la capital y otras mayor cities nos impulsó en la ingenuidad del momento a seguir filmado con los veteranos de los otros talleres.

Ahora, no sé si fue la mejor de las decisiones, pero en ese momento nos ayudó a conseguir una suerte de salud mental, de estar ocupados, de subirnos al ritmo del pueblo, que cabe decir Nacozari fue el primer municipio de la republica mexicana con toque de queda like WTF?!. GM se puso las pilas muy loco, y es que el pueblo básicamente les pertenece, así que las medidas de prevención no se hicieron esperar. Aún con todo eso, nos sentíamos como distantes a lo que sucedía en la ciudad y una suerte de histeria extraña se apoderó de nosotros pensando en nuestras familias y amigos que estaban en la city.

 Personalmente me sentí angustiada por mi hermano y mi padre, ambos doctores, uno pediatra intensivista y el otro ginecobstetra, ósease que trabajan con sistemas inmunológicos de lo mas comprometidos, faltaba que mi madre fuera geriátrica para que le diéramos a todas las casillas un “checked”… en fin mi cabeza estaba algo nublada con información y sobre-información, me puse en comunicación con ellos inmediatamente y me transmitieron su calma pero también la preocupación de que la pandemia era algo real y que se iba a poner la cosa color de hormiga pero que debíamos seguir las medidas de prevención y mantener nuestra sana distancia.

Mis mejores amigas también fueron muy prudentes y se auto-guardaron inmediatamente que estalló todo, por amor a la humanidad y a su familia. Por ahí todo estaba bien, me sentía tranquila de que la gente que amo estuviera alerta y cuidándose.

El mundo se caía a pedazos en otros países, la economía decaía, todo comenzaba a cambiar, en Nacozari las cosas se ponían también extrañas, filmar en contingencia es una cosa loquísima, tener a tu cargo la vida de jóvenes y de los personajes de los docus se vuelve de pronto algo mucho más serio de lo que en condiciones normales ya es. Las decisiones moral y éticamente de estar fuera de casa se tornaban mas importantes. No sé, mucha reflexión, muchas charlas con lxs mushashxs, comenzamos a plantear dar el taller de manera virtual, una suerte de master classes para los alumnos que vemos con ciertas aptitudes en lo cinematográfico que nos gustaría que profundizaran y bueno, no sé, le dimos un giro al susto por la ocupación y comenzamos a delinear como pasaríamos los siguientes días además de seguir filmando y preparando el taller en su versión digital.

Edson seguía editando, convivimos con nuestros amigos de Nacozari (Norma, Soledad y Abelardo), se subieron muchos contenidos a la pagina de GM y continuamos con nuestra rutina, yo me sentía sí, rara por un lado, pero por otro tranquila porque estaba lejos del caos, de la histeria, de tantas  energías locas, pensando y hablando mucho, nada de noticias, de pantallas etc.… claro que extrañaba estar cerca de mi familia y amigos pero había una calma que ahora estando en la ciudad echo mucho de menos.

De cualquier forma resultó algo que todavía no sé qué lugar darle en mi cabeza y en el corazón, recordemos que había ido a Nacozari, si claro, para impartir talleres pero, andaba algo desencantada conmigo misma sobre mi tesis, el docu para la titulación, mi falta de motivaciones, mi falta de experiencia, y demás cosillas que de pronto me traían algo deprimida y estresada y era consciente pero lo estaba comparmentalizando, así que cuando pasó todo esto de la pandemia, pues dejé la tesis para después y dejó de tener esa importancia que le había otorgado, el estrés se desvaneció entre pensar que el espíritu va primero que nada. También me valió verga mucho todo, no sé, estaba tratando de poner en perspectiva lo que entendía y mis prioridades cambiaron de la noche a la mañana.

Es raro como todo toma tintes filosóficos cuando se te remuevan algunos elementos del contexto en el que entiendes tu normalidad. Amo ser como soy, pero con todo esto se crecen exponencialmente mis miedos, fobias, ocd, locura, pasiones, filosofías, creencias… si me daba miedo el cambio, ahora hasta la medula espinal me duele de tan no saber procesar lo que está pasando. Espero ir encontrando formas de canalizar este nuevo orden y tener una rutina linda que me permita estar sana, cerca de los míos, feliz y terminar por fin mis malditos pendientes de shit.

Deje para después este relato sobre mi segunda temporada en el pueblo sonorense, algunas cosas las pienso y su recuerdo esta borroso, como aquellos paseos por el cementerio, el recorrido de tumbas, encontrar las de los chinos, la banca donde pareciera que Pedro Páramo recobra vida justo en la esquina escondida de ese lugar de inframundos. También encontré varios venados, al menos su imagen estaba por todos lados a los que iba. Me sentía protegida.

Tire un par de veces las cartas, Trillo dejo por último su energía antes de que me regresara a CDMX y el optara por quedarse en el pueblo. Toco un poco la guitarra, me leyó un par de poemas y we call it a night. Espero haya sido una tarde de pensar en otras cosas que no eran la pandemia, una tarde de colegas y amigos. Me enseño también que Paul Auster además de novela escribía poesía. Vaya dato. 

Una tarde con perverdsón fuimos a la sirena y tomamos una cerveza, yo fumé un poco de hierba y platicamos sobre lo hipotético, un bonding raro, pero necesario ante la incertidumbre, creo que ahí comenzamos a jugar en el mismo equipo todos. La sirena es este lugar donde llegan los pájaros y se postran para ver caer la tarde antes de emprender vuelo hacia el sur para descansar. Es una oleada tras otra de parvadas enormes de aves negras que sobrevuelan tu cabeza. Sientes por un momento que te van a llevar con ellas o que el viento te va a desprender del suelo y ellas te van a cachar. Un lugar para respirar. 

Los lomitos nacozarenses y su manera de descansar como sin hueso sobre el asfalto, la terracería y el pasto del pueblo. Recuerdo ahora mi lugar favorito, justo a lado del parque donde se encuentran las esculturas del primo de Trillo, esas que recuerdan que el landart puede darnos una visión nueva y refrescante de nuestros espacios, de los paisajes. Justo a unos metros esta una banquita hecha con un leño, te sientas ahí y puedes ver todo Nacozari, el viento te cachetea la cara de tan rápido que va. Un lugar para sentirte en paz, para despertar. Es raro como me veo allá y me siento parte de un tiempo y espacio, me gusta cuando las geografías te permiten extenderte, estirarte, ser más.

Pienso también sobre el impacto que ha tenido la gente de este pueblo en nosotros, la fortuna de que nos dieran la bienvenida haciendo lo que amamos ni mas ni menos. El cine, la ternura, las ganas de aprender y enseñarnos mutuamente ha sido una transformación que parece silenciosa, pero tiene eco en mi vida.

Conocimos y fortalecimos vínculos humanos maravillosos.

Dalila una mujer que comenzó su propio negocio, una heladería y paletería que ahora es el soporte económico de su familia a demás del trabajo de su padre que es minero. Es una mujer que se le dijo que no lograría levantar nada, que no era suficiente, que no tenía lo necesario, su marido incluso la humillaba, nos contó su historia, y a mi me compartió algo sobre su amorío con uno de los personajes importantes del pueblo, una vida super interesante 😊.

Fue muy loco porque siempre termino siendo una suerte de confesionario para quien me conoce, no me quejo, pero de pronto es mucha responsabilidad. En fin, Dalila nos contó su historia y nos permitió conocer a su familia y filmar con ella un pequeño docu sobre su resiliencia. Gracias a ella pudimos conocer la versión de los Henros en las montañas, ya más cerca de la mina, también conocimos a la tortuga de su comadre y uno de nuestros alumnos, Santi, tomo las riendas de esa filmación. Fue bellísimo comenzar a conocer gente del pueblo a través de nuestro trabajo y que nuestro alumno haya sentido esa necesidad y pasión por el cine a nuestro lado. Días después nos enteraríamos que SantiGold estaba contemplando la carrera de cinematografía para su futuro. Se me hinchó el corazón en ese momento. Ya nos había dicho el compadre de su papá que después del TACD, había encontrado por fin su vocación, o de menos algo que si le cambió la perspectiva del mundo. Vaya manera de llenarnos el espíritu tan solo con su curiosidad y ganas de aprender. Sé que por esas cosas vale la pena seguir afrontando lo que venga en Nacozari, lo que venga en mi vida laboral siempre y cuando siempre este en ámbito de lo cinematográfico, del cine que habla de sueños y locuras.

También conocí a Norma, exdoctora de la mina, quien en el tiempo que estuvimos por allá se portó de lujo, todo mientras dejaba su trabajo en la mina, pimpeaba su consultorio, lo dejaba y rentaba un nuevo espacio que estaba remodelando para hacerlo el consultorio de sus sueños, se mudaba de casa y le pedían que volviera al trabajo en la mina con todo lo del Covid-19, ¿qué pinches locura no? Ella fue uno de los personajes clave en la temporada de la brujita de la luz, ya que fue su compañera de aventuras mientras estuvo ahí en febrero. No sabía si le caería bien, pero nos tomo un par de fumes entender que íbamos a ser amigas 😊Es una brujita práctica, resulta que su historia de amor es super densa, y su prometido la abandono por otra y culpándola por su ausencia, por su chamba… una historia de una mujer que venció el machismo y que ahora se esta reencontrando en lo que ama y a quien amar. Además de ser mi colega de fumes 😉

También por un lado conviví más con Soledad, tuvimos nuestro tiempo de amigas y nos confesamos varias cosas, me hizo sentir super especial y sé que cuento con ella y ella conmigo. Su corazón es enorme, su familia lo es todo para ella aún cuando su madre falleció, se ha encargado de mantener su legado vivo y le toco el aniversario luctuoso cuando estábamos por allá, nos unió la ternura, escucharnos, y abrirnos a la posibilidad de una amistad real como mujeres y cabronas. Me siento segura cuando salgo con ella en el pueblo. She is a badass woman!

Me contó esta ocasión sobre la esquina donde está su negocio de ropa, y resulta que los locales de toda esa suerte escuadra le pertenecían a su mamá y que se les heredó a ella y a sus hermanos y que ella es la administradora. Una chingona pues.

Conocimos a Daniel, un chico que toca y canta música sierreña, un talento nato, un chico que disfruta de ese género, de la vida, de ser joven y tener un superpoder musical. Filmamos con él un videoclip en dos de los lugares más emblemáticos de Nacozari para nosotros, “Los Jalis”, aquella montaña amarilla que se formó de los residuos de la antigua fábrica de fundición, que fue nuestra segunda locación, un paraje de estructuras abandonadas, la arquitectura indescifrable, vimos después una foto de como era y vaya que no hay manera de reconstruir eso en la cabeza cuando estas parado ahí. Fue bellísimo no solo por la geografía, sino porque otro de nuestro alumnos “Óscar”, el chico boxeador, demostró aptitudes de producción y dirección, armó el videoclip, organizo al crew y al talento, me ayudo a producir, fue genial ver en acción aquellas cosas que se les compartieron en clase tomar forma en campo. Super orgullosa de ser parte de su formación artística, cinematográfica y que esto nos lleve a conocer a personitas tan interesantes y talentosas como Daniel. Ya pronto saldrá ese videoclip y será de puta madre.

Igual esa tarde de videoclip conocimos a Ramón, un chico gay que maquilla como los dioses, nos ayudo con la chiquilla que participo en la filmación y fue super chingón ver que la comunidad homosexual, aunque parece que esta muy golpeada en estos pueblos sigue presente y la nuevas generaciones están luchando por tener un espacio y su pertenencia a la sociedad en la que se desarrollan ya sea pueblo o ciudad. Fue bello, además que ese día me enseño el video de Bad Bunny de “Yo perreo sola” y se ha vuelto en uno de mis favos. 😊 Una jornada musical interesantísima esa de filmar videoclip, Trillo se rifo enseñándome el workflow real para ello. Me llevé un chingo de conocimiento en lo cinematográfico ahora sí. Ferrushco me ha enseñado mucho de foto, igual la brujita de la luz, perverdsón me enseño sobre narrativa y Trillo se rifa en lo musical. Espero elegir mi especialización bien y que todo fluya.

Amo la producción, pero me encantaría empaparme de un quehacer cinematográfico y llevarlo hasta las ultimas consecuencias, porque quiero que siga siendo el cine mi manera de expresarme, no desde lo administrativo sino desde lo creativo y espiritual, from the core pues.

También con Óscar nos tocó vivir a Trillo y a mi su primer pelea en el nuevo peso Welter al que había entrado, viajamos una hora hacia Agua Prieta, el pueblo fronterizo con Tucsón, Arizona donde se llevaría acabo el encuentro, llegamos desempacamos la cámara black, luego la de Trillo para fotos, comenzamos a documentar y el chico que pelearía contra él se intimidó por el equipo y pensó que le habían mentido y que lo iba a humillar. Óscar no lo podía creer, el coach Macario estaba algo sacado de onda, al final le dieron una pelea con alguien que al parecer estaba en su rango de victorias y peso, perdió, pero días después me enteraría por boca de Macario que le hablaron para decirle que había sido empate. Fue una locura ver como golpeaban a un chico que hace unos meses no significaba nada para mí, pero que al final me estaba partiendo el corazón verle ser golpeado. Vaya momento de prueba, también debía seguir filmando, cosa que de plano no sé si volvería a hacer. Me dio gusto de cualquier forma poder estar con él, ser parte de su desarrollo en ese deporte, ver como crece y aprende también de todo este mundo del cine que también puede intervenir en la realidad y no siempre de la mejor manera.

Esta ocasión pensé que no conviviríamos tanto con Abelardo, pero después de unos días de encierro, logramos que saliera a vernos, y fuimos a casa de su padre, un tipazo también, nos tomamos unas cervezas, fumamos unos cigarros y conducimos un rato por el pueblo. Hablar con ese man es un deleite, su nobleza es grande. Como es grande la nobleza de Juanito, maestro de guitarra, de la rondalla de CG, también es taquero, esposo, padre de familia y orgulloso Nacozarense, del que también hicimos un documental y tuvimos la fortuna de pasar unos momentos muy chéveres con él y su familia en su humilde, pero super acogedora casa arriba en una de las montañas del pueblo.

Me queda claro que estés en ciudad o pueblo, siempre puedes mantener el alma abierta a conocer personas que te toquen una fibra sensible, que te enseñen algo nuevo, una manera más chida de ver y descifrar sentimientos y razones. Abelardo y Juanito son de esas personas. Espero que cuando esto termine poder volver a Nacozari y que la pasemos bomba ahora sí. Un buen tour por todos los lugares, hogares y nuevos joints del pueblo de la mano de estos personajes que hacen de nuestras temporadas allá algo brutalmente bello.

Como olvidar a el Icker, el hijo de Linda quien me enseñó a tejer pulseras y sobre zombies. Un chiquillo que alegró mis días previos a la pandemia, nos reímos mucho platicando de películas de terror, tendrá como 6 años y es un maldito genio, igual que Cristalito la hija de Gemma, no sé que pasa en Nacozari que lxs chavitxs son buena onda. O quizás simplemente ya me encariñe con este pueblito en la montaña que siempre me pone en mi lugar y me da mi lugar.

Conocí al Chiquis y a su perrito “El chapito” un chihuahua callejero que lo amaba y lo seguía religiosamente. Siempre los encontraba durante mis caminatas, así como siempre hubo un buen rollo entre las chicas del Oxxo del centro del pueblo y yo, era el único lugar con una maquina de café decente en toda la redonda, así que era una parada necesaria para comenzar mi día, a veces me iba al Oxxo que estaba detrás del cementerio, pero me atacaron unos perros en una ocasión y deje de frecuentar ese camino. Igual no fue su culpa, en su defensa yo andaba tomándoles foto sin permiso. Intentamos todo para hacer de nuestro consumo de café algo rentable, Trillo hasta compro una aeropress para hacer café pero de plano no funcionó. Tocaba hacer el viaje, y la verdad me llegó a gustar esa parada en mi día.

Hay una señora que menciono poco pero a la que estimo, hay que llevársela a dosis con ella, porque es historiadora y te puede platicar todo el día de ser humanamente posible, se llama Ileana, no sé si la mencioné en el primer delivery de historias nacozarenses, pero ella y su hijo Rolando siempre nos ofrecieron un aventón a casa, una buena plática y Rolando me dio una cuenta de Spotify premium gratis, lo cual agradezco hasta la médula. No sé de pronto tienes una vida en la ciudad y una vida en un gran pueblo del norte del país. La gente hace la diferencia.

Como no encariñarse, uno de los días por allá Evelyn, alumna del segundo taller y novia de “Óscar”, nos invitó a comer a su casa unos taquitos deliciosos, ese día no nos acompañó su padre, pero después fuimos a degustar el pollo al disco y fue una versión ligera de una carne asada, éramos pocos porque recién estalló lo del virus, y pasamos una tarde de compartir anécdotas y opiniones. Un día en familia. Después me enteraría que como los adolescentes nacozarenses están ahorita en temporada de elegir vocación, también ella como Santi, han pensando mucho en la cinematografía como un trabajo al que dedicar su lado expresivo y artístico, y claro poder vivir de ello con todo y los obstáculos que representa elegir una carrera de artes  y humanidades en un pueblo donde sí vaya que nutren ese aspecto durante su infancia pero que después no representa un trabajo real y validado por la comunidad en la que se desarrollan, además de que no cuentan con una universidad donde puedan estudiar más que saliendo de su casa. Cosa que no veo tan mal, pero esta culero que no tengas la opción de quedarte y salir cuando tu estés listo. De cualquier manera, espero con las clases virtuales del TACD un poco seguir moviendo ese gusanito del cine para que de verdad se cuestionen y decidan si es algo que les gustaría experimentar.

Hubo otra dos chicas que demostraron que el cine puede ser su llamado, Natalia y Paulina, la primera recién se monta este caballo genial de lo cinematográfico y con la otra pudimos salir a filmar su docu. Paso de ser una Paulina tímida y calladita a sacarse selfies frente a mi cuando estábamos realizando el scouting en las ruinas de fundición e hizo preguntas en la entrevista muy chingonas. Puro talento nacozarense caray. Conocí a Karen, una mujer ya de mi edad que quiere filmar una suerte de corto homenaje a uno de los profesores que le cambió la vida, el señor al parecer es un  personajazo y no puedo esperar a que se haga ese corto, además de que esta chica aunque is a lot to handle, resulta un gran elemento para el taller. También Isis una chiquilla amiga de Evelyn y toda la pandilla de adolescentes del COBACH, super feminista y rebeldosa, se llevaba muy bien con Edson y me da gusto, pero espero que se una a las líneas de la ternura y el cine que se hace en familia.

Otra de las personas que hizo sentir en casa fue el “güerito Barber” el deal del pueblo, un chiquillo que tiene su negocio de barbero, gracias a su hierbita los días por allá también se pasaban más ligeros, me reconectaba más fácilmente conmigo misma. Además de que durante la estadía le robaron el local y permaneció tan buena onda como siempre.

Hubo también una señora que vendía joyería de fantasía y otra no tanto, a la que le compré un par de aretes de cruz y un anillo que me llamó la atención desde que lo vi, fue un día hasta los Henros y me regalo el dije que iba con el anillo, así nada más porque le había caído bien.

Creo que las únicas que habían dado un giro trágico fueron las chicas del café tuvieron una riña y una de ellas puso en peligro el trabajo de otra, no sé algo raro por ahí. Al final parece que ambas tienen una suerte de maldición y atraen energías muy pesadas. Les deseo toda la luz y la magia para que resuelvan sus diferencias y si no siquiera que nombren lo que les pasó.

Nos cerraron las cajas de bateo, pero encontramos un juego clandestino de lotería en casa de la esposa del que atiende en la cantina 1890, la cual por cierto no pudimos frecuentar por todo esto del coronavirus de shit. Extrañé la rockola para ser honesta, pero bueno, de menos conocimos otros restaurantes y comimos mucho más sano gracias a la bondad y generosidad del joven Trillo quien se pichaba los almuerzos en el Green Bowl, que resulta ser el único restaurante con comida saludable del pueblo. También vendían productos naturistas graciosísimos como “chupa panza” y remedios loquísimos. Nos atendía una chica testigo de jehová or something like that. Tuvimos atardeceres bellísimos, también note una luz bellísima que entraba por la ventana de mi recámara todos los días y me podía bañar de sol diario.

Casual como fue casual encontrarme un león en mi camino al supermercado, me cuenta Luis, un niño de 14 años que cuida y limpia alrededor del pórtico donde tienen encerrado al gato gigantesco, que se llama Pimpinelo, la verdad no escuché bien de la impresión. Me dijo que, si responde por su nombre y que puedes platicar con él, qué es super buena onda. Algo de contexto, es que la brujita de la luz ya había hablado con este chiquillo y le había preguntado por qué el señor Rolando, dueño del león tenía un animal así en su casa, a lo que Luis respondió; porque lo quiere crecer y cuando tenga la melena más grande lo va a matar y lo va a disecar para poner en su sala. También le confesó que le daba pena por semejante animal, tan bonito y fuerte, pero que ni modo, así era la cosa. Que para eso lo había traído desde África y por eso lo estaba cuidado tanto. Todo esto mientras lo veía, le tomé foto, caminé hacia él y me acompaño Luis hasta el supermercado. Cosas casuales que pasan en el pueblo. Por las noches se siguen escuchando sus ronquidos-rugidos.

Por otro lado, la brujita de la luz me descantó un poco con sus actitudes, parecía más invested en ese tema del colega perverdsón que en su propia luz y descubrir su obscuridad desde un lugar que le permita crecer. Espero que sean mejores tiempos para ella y sus amores. Igual una vez que se fue Edson y tuvimos Trillo y yo unos días sin él, también el tema con la brujita de la luz se desvaneció y hubo claridad y buena vibra inmediatamente. Hacemos buen equipo el changuito y yo, me da gusto poder sincerarme con él sobre como me siento respecto a ese tema del perverdsón y la brujita, sobre mis temores respecto a la especialización para poder sumar más al taller, sobre mi papel en este hacer comunidad cinematográfica y trabajar bajo un protocolo de imagen corporativa. Es extraño, pero espero siempre levantar una bandera de compañerismo y amistad antes de distancia y elitismo como de pronto el perverdsón hacia. Quiero que el cine que surja de nuestros alumnos en el taller este lleno de corazón, de confianza, de buena vibra y si tiene tintes obscuros que sea porque es lo pertinente y no porque alguien les orilla a estrellarse contra sí mismos.

Me parece que generé mi postura frente a la clase de docente que quiero ser y definitivamente optó por una dinámica de retroalimentación espiritual e intelectual antes de la vibra pesada que maneja el perverdsón. Además, que mi karma ya sufrió bastante como para sumarle estas energías tan densas.
Me tengo que asumir más energía, actitud, karma y darma, más ahora, sobre todo con esto que sucede en el mundo.  A pesar de este giro en la trama que llamamos pandemia, creo que mi tiempo allá siempre ­­ resulta en demasía una práctica y una prueba de vida. Es el destino mostrándome algo que I don’t quite understand yet pero que estoy en vías de hacerlo. Trato de otorgarme la paciencia necesaria para no volverme loca y pensar que no solo voy a demostrarme cosas que no me hacen bien o lastimar mi corazón y espíritu porque me resulta muy atractivo de pronto solo irme, por el viaje, por el qué pasará.

Hace mucho que no huyo, que no voy a otros lugares por escapar de algo o alguien, espero que esa racha dure mucho más. Todavía si los motivos fueran ir en busca de más drama o de sentir más me resultaría familiar, pero huir ya no.

Creo en que tengo que mejorar, que especializarme, que ser más generosa en mi conocimiento, ser más bondadosa con los demás, escuchar más, creer más en mis impulsos, creer más en mi overall también y organizarme que siempre es mi cruz porque sino nothing gets done.

Me faltan pasajes de aquella segunda temporada nacozarense, pero creo que he abarcado los momentos clave en este viaje, las personas clave, los conflictos importantes y los no tanto, pero sorbe todo creo que he aprendido a sortear los problemas que se me presentan con mayor madurez, aunque por dentro este haciendo berrinche como una niñata, me es más fácil afrontar y hablar, tocar los temas duros, decir las verdades necesarias y prudentes. También todo esto me ha puesto de cabeza y ha hecho que muchas de mis inseguridades tomen otros colores y ante esto pues solo queda más transformación y seguir improving my reaction time even when its something so weird and new to me as this pandemic shit happening in the  world.

Ahora que puedo poner super conspirativa y escribir sobre las teorías del virus que me han impactado, pero prefiero sumar buena onda y menos histeria al contexto. Me afecta esto, me duele, me desconcierta, pero también me ha dado en la zona de confort frente al ansia social que me aqueja de pronto. Mis rutinas me desesperan y trato de cambiarlas, de escribir, de tomar fotos, de chambear en lo del taller virtual, de agendar por fin lo de mi tesis sin desazón, de no odiar profundamente, de mantener la compostura, de ver a mi familia lo prudente, de estar en comunicación, de no caer en la espiral de mi yo y el ego, de solo estar con J. y resentirlo por solo estar con él, la verdad es que soy de lo más consentida y privilegiada, mi vida en este momento se trata de acomodar prioridades sin que algo me falte y por eso agradezco y me doy el tiempo de pensar en mi y en todo esto, de sacar conclusiones en lo espiritual, de mantener ese contacto legítimo y necesario entre mis mejores amigxs, mi familia, mi persona favorita y yo, y claramente en la chamba con las personas que tengo que interactuar y con Trillazo que es un tipazo.

También esa otra parte de mi vida que me mantiene en un drama y el corazón super on fire sigue presente y haciéndome sentir muchas muchas cosas, me inspira y me mueve. La complejidad de la vida a veces es sorprendente, a veces pesa y quieres tirarlo todo a la mierda, pero es parte de una biografía bien vivida, de una existencia en este plano y esta dimensión digna de contarse, de compartirse, de crear algo. Así que nada de teorías, ni más dramas innecesarios. De alguna u otra forma volví a la poesía y a la prosa. Me empape de autores que conocía pero que no me habían hablado directamente. Ahora lo hacen y me encanta que me regale otro par de oídos y de ojos y que le hayan inyectado algo a mi corazón que hace que se conecte con el espíritu más rápido y accione mecanismos de amor y ternura ante la locura, el descontrol, la falta de certezas, lo nuevo que me asusta, lo viejo que extraño, la nostalgia y la idealización que se hace desde casa ahora que estamos de cuarentena.

Creo que la parte más fea la he vivido por mi familia y la vez que viaje de Sonora para regresar a CDMX, que miedo pensar en el putazo de realidad, en ver aquella ciudad Monstruo que se había convertido según las noticias y lo que me contaban en una Ciudad Fantasma. Tenía miedo de contraer el virus durante mi paso por el maldito aeropuerto ya que aterrizaba en terminal 2 y pues “foco de infección” a la orden. No pasó nada, y agradecida me di una ducha con agua caliente.  También confieso que el regreso también lo hice con Soledad al menos el trayecto de Nacozari al aeropuerto, y me dejo fumar hierbita, comimos super rico, paramos por café, platicamos, y ella estaba contenta por ver a sus colegas y amigos en Sonora así que durante un par de horas antes de llegar al avión todo fue super relajado. Soy consentida, lo sé y lo agradezco un montón.

Retomar todo de nuevo, me ha constado un mes y cacho, reorganizar, acomodar sentimientos, darles lugar a los miedos, nombrar las cosas y los sucesos, orillarme a hablar conmigo misma a reacomodar mis prioridades y mis actitudes. Quiero seguir creciendo como persona, aunque este encerada, y que debo decir que esta es jaula de oro, que salgo lo necesario, que J. insiste en baños de sol y momentos de internet y momentos de audiovisuales, que hemos estado jugando, platicando, escuchando música y podcast, comiendo bien y manteniendo la casa cuerda, limpia en orden. Como siempre. Como nunca. A veces se vuelve mucho, la repetición de los días es algo con lo que no queríamos lidiar realmente, pero a la que estábamos super acostumbrados. Fumar hierbita también nos ha dado una inmunidad al sentimiento de solitud y nos bendice con agradecer nuestra soledad y sobre todo nuestra soledad juntos. Igual a veces nos dormimos temprano y comenzamos una rutina donde nos damos espacio y eso ayuda a que nos extrañemos incluso estando en casa. Compartimos risas, achaques, atardeceres, dibujitos. La vida con J. siempre es brutalmente sorprendente no importa en que modalidad estemos, incluso en pandemia. El amor siempre gana. So fuck you coronavirus!!!
Su cumple #32 fue genial, tuvimos una terraza para nosotros en un lofsito justo en el centro de Cuernavaca. Pasamos casi una semana encerrados, amándonos y comiendo deli. Tomándonos fotos desnudos y hablando de lo que queríamos para nuestra vida.

Hemos hablado de los planes a Oaxaca y seguimos firmes en irnos a ese paraíso, esperar es el cuento de estos días y hay que nutrirse de narrativas para que se mantenga la fantasía. Que más que fantasía es una realidad por la que hemos trabajado mucho y sé que se hará realidad. Estamos listos para ese cambio.

J. sigue buscando casa, planeamos ir en junio para allá, con la suerte de que se levante la cuarentena en el país y poder continuar nuestro camino hacia la montaña y la playa. Espero mis amigas, esa Trilogía Bendita, Monty y Blue puedan visitarnos pronto y que ese restart que dará la vida con todo lo de la pandemia lo podamos dar todos al mismo tiempo y haga de el vernos por allá una tradición y costumbre para seguir fortaleciendo nuestro vinculo. Sé que la familia crecerá y conoceremos venaditos muy chéveres en Oaxaquita de nuestro amor.  Hay muchas cosas chingonas que esperar una vez que esta pausa loca, que parecía tan imposible, se levante y un nuevo orden, un nuevo ritmo se establezca para la humanidad.

Mientras tanto, creo que volveré a este espacio donde me comparto y le doy luz a algunas de las cosas que pasan en mi vida, que no les puedo de pronto dar nombre tan rápidamente, para recordar algunas otras y unas cuantas para dejarlas en paz.
Espero que todos encontremos, letras, música, cine, amigos, proyectos que les hagan vibrar mientras pasamos este capitulo del mundo.
Hay que vibrar bien alto, hay que creer en algo más grande, en algo mejor, en nuestras mejores versiones, en escuchar, en hablar, en ser.
Hay una magia que sigue su camino en el transcurso de cada episodio de la humanidad, magia que hacemos por unir energías, por visualizar algo más chingón. Siempre más placer y mejor entendimiento.

No cerraré este texto sin mencionar que volvimos a ver a Yamira, la directora de la OSLAC, los chicos de la orquesta tuvieron que comenzar a asistir a sus clases virtualmente a través de la plataforma de Zoom y no mamen, filmar como se empiezan todos a adaptar a estas formas de comunicación es una joya, es mi turno este viernes 15 de mayo del 2020 conectarme y dar clase de “Desarrollo de Proyectos”, vaya privilegio y me encuentro super ansiosa, con algo de miedo, el normal supongo de volver a tener a mi cargo mentes hambrientas de cine 😊 y de continuar mi formación como profesora de manera virtual ni mas ni menos. Puras nuevas aventuras me arroja esta pandemia, así como me da la calma y el tiempo que necesitaba y no podía pedir por miedo a ser débil o boba.

Queda mucha chamba espiritual y laboralmente, agendar, pero sobre todo HACER, ¡¡¡get shit done!!! O me va a seguir doliendo la puta ciática.

Veamos de qué soy capaz en esta temporada bajo estas condiciones. La única regla es que la ternura se mantenga intacta y la cabeza en el lugar correcto.

De pronto me apena tener que escribirlo, pero es la manera en que se enuncia en la magia también, me gusta la tradición oral, pero amo la escrita así que acá va:
  • ·         Conectar mejor con mis amigas, entender sus porqués y hacia dóndes.
  • ·         Más amor y abrazos a J.
  • ·         Más comunicación con mi Bro y mi Padre
  • ·         Visitas a Mamá llenas de magia
  • ·         Más lecturas
  • ·         Más organización
  • ·         Más sentir y dejar ir
  • ·         Más ejercicios de respiración y de anclaje a tierra [Midnight Gospel it girl!]
  • ·         Más hierbita y buenas pelis
  • ·         Más agüita
  • ·         Más tarot
  • ·         Más baños de sol y luna llena
  • ·         Más escribir para dejar ir y entender
  • ·         Más magia
  • ·         Más amor
  • ·         Más libertad del espíritu y la razón
  • ·         Más hacer y demostrar a mí misma
  • ·         Más paciencia con lo y los que me rodean
  • ·         Más de todo a los que amo [Trilogy, J., family & friends]
  • ·         Ir a la dentista, a la ginecóloga y al fiseoterapeuta [porque me amo] -nota mental-

X3
¡QUE ASÍ SEA!

No hay comentarios: