Ya lo dijo Shakespeare; Allí donde el agua alcanza su mayor profundidad, se mantiene más en calma.
Cayendo en la madriguera, no hay conejo que perseguir... en el abismo del océano, aguas profundas y monstruos marinos por ahora, ya mañana será otro día... y la calma que efímera compañía se ha vuelto, un día se tornara incondicional.
Periodos de abstinencia... Tania en vías de vivir.
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