Mientras nos amamos, no permitimos que el más pequeño de nuestros instantes, el más leve de nuestros pesares, se desprendiera de nosotros y quedara rezagado. Nos lo llevamos todo y todo permanecía vivo: los sonidos, los pensamientos, no cesábamos de gozarlos y padecerlos en el presente. No teníamos recuerdos, era un amor sin sombras, sin perspectivas, sin refugios, sin sueños, sin futuro.
~ Jean-Paul Sartre.
No hay comentarios:
Publicar un comentario