domingo, 29 de mayo de 2016

Miaw

Estos días escuché que los gatos pueden subir árboles fácilmente pero les cuesta bajar porque sus uñas no están diseñadas para ello sin embargo son capaces, en la mayoría de los casos, de discernir desde que altura podrían partirse sus patitas y no pude evitar pensar que es una buenísima manera de entender la sensación de estar al borde pero tener completa consciencia de lo que pasaría si te avientas... por un lado cuando te la juegas por algo, en el caso del gato la vida, en mi caso pues igual, has decidido subir al árbol y aun teniendo la habilidad de anticipar la altura en que todo puede valer madre, vas más allá, puede que un hijo de perra o en caso del gato un perro amenace tu integridad y por esto tengas que ir más allá, o en mi caso, los usos y costumbres que se supone están bien vistos en la sociedad cdmxquense para una señorita o una mujer [wakala de pollo con el CDMX] o puede que simplemente algo te mantuvo concentrado, en el caso del gato la presa para jugar con ella antes de matarla, en mi caso la persecución de un sueño antes de que muriera, fuese cual fuese la razón estas al borde con plena conciencia de lo que podría pasar si saltas... puedes esperar a que en el caso del gato; venga alguien de protección animal a bajarte, o en mi caso; que llegaras tú y me contuvieras de saltar y fueses cable a tierra aunque la tierra donde me abraces siempre va a temblar y no sé si los gatos se marean.


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