miércoles, 7 de abril de 2010

T a T

Yo no te quise la primera vez que te vi, después estabas ahí, como un papalote a la deriva de un inmenso cielo... chocaste contra un rascacielos... ironía; has caído en mi cabeza, me lastimaron tus aristas, después te coloque a la altura de mi pecho, ahí juntito a mi corazón podía sentir tus ganas de volar de nuevo.

Llegando a mi casa te arregle los desperfectos, pero todavía no era hora de soltarte por ahí, tenías ganas de regresar con tu dueño, pero habías encontrado en mi alguien más con quien volar.

Me convertí en cometa para seguirte en tu camino, la brisa nos hacia serpentear, nos sentíamos tan cerca de la nubes que el mismo sol tenía envidia... una chica hermosa buscaba impaciente los colores que te adornaban... al encontrarte sonreíste, descendiste un poco para acariciarla con una corriente de aire... ella sabía que habías cambiado, algo en ti no era como antes, seguías siendo ese papalote bello y ligero, pero tus cicatrices, huellas de otras manos abrazaban tu contorno, ella nunca me vio, las nubes me acurrucaron mientras te ibas, no volví a verte, y tuve que convertirme en aire para acariciarte en tus despegues.

Empezaste a volar más que nunca, aquella brisa que te abrazaba, te hacía sonreír, era como si estuviéramos juntos como nunca y para siempre. Lo tenías todo, la chica, el viento, el cielo y las huellas. Poco a poco los vientos cambiaron, ya no despegabas como antes, me fui a probar otros cielos, otros espacios, abrazarte y no sentirte me empapo de miedo el alma... y alguien más me acurruco en sus brazos, me levantó del cielo, me volvió humana y sano mis heridas.

Ahora mi corazón te pertenece... no sé mañana, todo es culpa del viento y la humedad.

Dime tu, si he buscar en otros cielos lo que el tuyo no me da.

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